Capítulo 98. Corazones a una misma sincronía
Gavin alzó la mirada y puso sus dedos en sus ojos, rogando al universo por paciencia y Marina continuó.
—Entiendo que es complicado, pero es algo que necesito y pronto me encargaré de eso.
—Es muy complicado, todo a su tiempo Marina, ahora debemos ir y enfrentar esto, debemos dar el último adiós a nuestro hijo.
—Pero en nuestros corazones seguirá presente —Marina se puso de pie y le ofreció la mano a Gavin—. Juntos —pidió con voz solemne.
Había tantas personas que el párroco decidi