Esta faceta de Lucía me daba miedo, no podía negarlo pero su dolor debe ser enorme para sacar el monstruo que yace dentro de ella. Scarlett antes de morir la maldijo y finalmente cerró los ojos.
— Adiós maldita desgraciada, ojalá te pudras en el infierno.
Bri dio la orden de que limpiarán todo el lugar, la ropa que nosotras usábamos fue desechada, salimos de ahí rumbo a la casa de Lu. Al llegar fue recibida por Adriel y una vez en sus brazos rompió a llorar desgarradoramente.
— ¿Te sientes bien