PDV Anna
Dante y yo caminamos rápido por el pasillo, a veces tuvo que sujetarme para llevarle el ritmo, y en cuestión de poco tiempo, pudimos empezar a escuchar la fiesta que se estaba llevando cabo, parece que aun seguía y con ganas.
Cada vez el sonido se volvia mas fuerte, y nos acercábamos mas, me empece a poner nerviosa por si alguien llegaba a darse cuenta de nuestra repentina llegada, me tense un poco, pero apretar la mano de Dante me hizo sentir mas relajada mientras seguíamos.
Llegamos