Valeria Peña Madrigal
Puerto Vallarta, Jalisco, México
–Qué buena amiga eres, Val – Me reclamó – Ayer, no solo me dejaste plantada en la fiesta que dieron mis padres, tampoco me llamaste para decirme que no irías.
La verdad se me había olvidado por completo, además yo no le dije que iría, se tenía que imaginar que si no le llamé sería por algo, yo no estaba en la obligación de estar diciéndole cada uno de mis movimientos.
–Larissa, lo siento mucho – Me disculpé de inmediato – Por el retraso de