PARTE SEIS: QUÉDATE A MI LADO
CAPÍTULO SEIS
Finalmente el auto en el que había viajado la señorita Muriel había llegado a su destino. No podía sentirse más feliz después de todo lo que había hecho, después de todo lo que había dicho a ese hombre que no sabía con qué derecho, se quedaba en su vida La diferencia entre ellos era clara, mientras ella era una señorita muy bien educada y que había crecido con todos los lujos, Diego se había tenido que ganar la vida de una manera muy diferente