CAPITULO 41
Guillermo tenía que fingir ante la alta sociedad que tenía un matrimonio perfecto por el acuerdo que había logrado hacer con Natalia, en el fondo de su corazón lo único que necesitaba era tener un poco de tranquilidad.
En su vida había pasado tantas cosas que lo único que necesitaba era poder tener un espacio para él mismo, Vanessa se estaba convirtiendo en ese refugio que durante tanto tiempo había esperado y con el que esperaba poder rehacer su vida.
No la podía amar sencillamente