Carolina estaba muy débil, lo que había pasado por culpa de Gustavo y Pablo durante esos días era indestructible.
Ella se sentía débil, una persona sin fuerzas y sin ánimos d seguir adelante, tenía miedo era verdad pero a la vez parecía que la voz de Guillermo era ese rato de luz que había esperado escuchar.
Vivir y sentir lo que los dos habian tenido que pasar, era suficiente para que ella se sintiera tranquila al saber que la recordaba.
Tatiana se acercó dónde estaba su hija, ella tenía miedo