CAPITULO 64
Pablo no podía creer que de nuevo yo estuviera frente a él y que los dos estuvieran tan cerca que podía sentir su respiración tan cerca, que ese aroma a fresas que desde el primer momento que lo había cautivado siguiera impregnando su olfato como si fuera una sustancia que le permitiera tener un elixir de fuerza y sobre todo que hiciera latir su corazón rápidamente.
— Pablo, lo que estás haciendo es completamente inadecuado porque te recuerdo que estás casado con Fanny y además tien