Ropa, zapatos, joyas, lencería… no faltaba nada.
—Jake… ¿qué es esto? —murmuró sorprendida.
—Te lo envía la diseñadora más exclusiva de América —susurró Jake con una sonrisa—. Creí que a lo mejor con esto te convencía de que vivieras aquí conmigo… y para terminar de conquistarte, de verdad estoy r