Nina achicó los ojos con sospecha y se cruzó de brazos.
—Tú sabes a dónde voy ¿verdad? —lo interrogó levantando una ceja desafiante—. Sabes que voy a ver al príncipe, y no quieres que llegue.
Jake levantó las manos en señal de rendición y negó.
—Soy inocente, no sé de qué hablas —declaró, pero su