—¡Espera! ¡Espera…! —exclamó el detective Norton abriendo mucho los ojos—. ¡Yo escuché eso antes!
Lo vieron salir disparado hacia la salita que estaba afuera, y regresar con una memoria usb que conectó a un lado de la computadora. Pasó archivo tras archivo hasta que encontró el correcto: una conver