—No… no de hecho no voy a decirte nada respecto a eso —dijo Nina sonriendo—. Si te llamé fue para advertirte.
El abogado frunció el ceño, sospechando.
—¿Advertirme?
—Sí. Ese dolor del que hablas… no vas a poder evitárselo a Jake —le aseguró elevando la comisura de los labios con una sonrisa liger