El anciano la miró en silencio durante un largo segundo y sus ojos se cristalizaron.
—No sabría cómo decírselo a Jake —murmuró—. Es mi hijo, lo adoro… pero he cometido tantos errores con él, que yo solo lo alejé de mí.
—Pero está aquí ahora. Eso es lo que cuenta ¿no? —lo animó Nina.
—Yo también d