Capítulo 47. Perdidos
—No estamos perdidos.
Will llevaba diciendo eso veinte minutos.
—Llevamos media hora caminando en círculos.
—No son círculos.
—He visto ese árbol tres veces.
—Los árboles se parecen.
Señalé una rama rota.
—La rompí yo.
Will miró.
Silencio.
—Vale.
—Gracias.
—Estamos ligeramente desorientados.
—Estamos perdidos.
—No me gusta esa palabra.
—Pues aprende a convivir con ella, príncipe.
La lluvia había empeorado.
Tenía el pelo pegado a la cara y las zapatillas llenas de barro.
El mapa estaba protegido