61. Aferrada a la fe.
Gabriela con el pasar de las horas finalmente debió tomar la decisión de ir a casa, entre lágrimas y completamente conmovida porque para ese momento la condición de Luis se mantenía igual, fue acompaña por Tomy hasta la entrada, — Anímate, ya verás cómo mañana habrá buenas noticias.
— Yo también tengo fe de que así sea, supongo que el agotamiento y la tensión de todo lo vivido me hace sentirme más desanimada que de costumbre, mañana vendré temprano a reemplazarte, ¿de acuerdo?
— Intenta desc