Mundo ficciónIniciar sesiónMAX VOELKLEIN.
Regresar de Argentina y dejar instalado allí a mi padre fue lo más aliviador que había sentido por años. Lo tomaba como unas pequeñas vacaciones en donde él no me respiraría la nuca por un largo tiempo. No le había gustado el hotel en que había conseguido hospedarlo. Me reprochó que carecía de elegancia y que toda decoración eran baratijas que se conseguían por un dólar en e







