* * * * * * * * * * * Leo * * * * * * * * * * *
—¿Sabes qué? Po el momento, es mejor que dejemos nuestros problemas familiares a un lado —le sugiero—. No debí meter a los niños en nuestra conversación —acepto—. Lo siento.
—Quiero que me digas lo que tenías planeado decirme —demanda exigente.
—Está bien —articulo no muy convencido; y escucho cómo Norka bufa.
—Habla —me dice fastidiada.
—Norka, también tenemos constantes discusiones por la manera en la que criamos a los niños —suelto sin más.
—E