Punto de vista de Jason
La noche cayó acompañada de una lluvia constante que golpeaba las ventanas. Tenía el armario abierto y una maleta sobre la cama. Las camisas descansaban apiladas, y un traje para visitas formales estaba encima. Revisé los cordones de las botas, luego enrollé dos cinturones y los dejé cerca del borde.
Un rato antes había escuchado el alboroto desde afuera, sabiendo que Viki acababa de morir. No sentí lástima por ella, pues me había engañado. Por suerte, la ceremonia de la