43. No me pongas las manos encima
Hanna
Llegamos al aeropuerto con el tiempo justo para el abordaje, sin embargo me quedo totalmente sorprendida cuando veo como Jason en lugar de dirigirse hacia la zona de embarque, camina hacia unas enormes puertas dobles que dan a lo que parece una pista particular.
—¿A dónde vamos? Perderemos el vuelo— pregunto, mientras veo como él me lleva hacia el lado opuesto.
Pero cuando Jason mira hacia mí y veo que me da esa media sonrisa endemoniada, entonces sé que sea lo que sea que esté planeand