88. YO NUNCA TUVE UN HIJO PREFERIDO, ERAN IGUALES PARA MÍ.
En la casa del gran Igor Hagen, la señora Nora tiene varios días ha tratado que las cosas en su casa se tranquilicen, se le ocurrió la idea de preparar una cena familiar especial, incluso saco la vajilla que es solo para fiestas, quiere que todos los integrantes de la familia noten que es un día especial.
— Vaya, vaya, vaya, que rico se ve todo Nora, ¡muchas felicidades!, que vengan todos para que comencemos — está alagando a su esposa, porque sabe lo mucho que se esmeró en preparar esa cena y