44. Beba una copa conmigo, Anahí
—Tome, sígame contando. ¿Cómo es que ella lo siguió hasta el nuevo continente? Siempre me había dicho que no dejaría jamás Francia. Pero antes brindé conmigo por mi prima.
— Mis padres me exigían un heredero y cuando se lo propuse ella se negó, decía no estar hecha para ser madre y era verdad, yo lo sabía, por eso jamás habíamos formalizado nuestra relación a pesar de amarnos tanto, pero solo un mes después de aquella conversación .me llamó diciendo estar embarazada.— de nuevo esa sonrisa nostá