Todo ocurrió muy deprisa, los preparativos de la boda estaban en marcha, Margaret no supo ni en que momento paso todo, un día estaba diciendo que si y al siguiente ya la modista estaba tomándole las medidas del vestido, este debería ser el momento más feliz de su vida pero no lo es, se odia a si misma por no poder amar al duque es un hombre maravilloso, lo tiene todo y más, pero solo tiene un defecto, no es Malek.
El marqués sabe que su niña no esta completamente feliz así que la envía a llamar