Mundo ficciónIniciar sesiónLos ojos del millonario brillaron de un modo especial y particular, mientras exponía una cálida sonrisa hacia la bella prostituta.
Con movimientos suaves, lentos y delicados, la dama de cabello oscuro comenzó a quitarse la rompa que la cubrían, igual que una flor se deshace de sus pétalos antes de caer al suelo marchita.
Expectante, con el corazón enardecido en un tormentoso latir, Alexander contemplaba fascinado los rasgos de aquella he







