Después de que Matteo salió de la habitación, Lia se sentó en el sofá que había a un rincón. No tenía las fuerzas para mantenerse en pie, sentía que se iba a derrumbar. El dolor ya no solo era por la pérdida del bebé, también tenía que ver con el hombre que amaba. Estuvo tan tentada de salir y buscar a Matteo para decirle que había cometido un error al decirle que se iba a ir. Pero no podía hacerlo, necesitaba alejarse de ese lugar.
Cuando se cansó de lamentarse se puso de pie y fue hasta su arm