49. Sin tiempo para ti.
DIA SIGUIENTE
SAMANTHA
Gabriel salió a correr como cada mañana, anoche habia llegado muy tarde, me llamó varias veces pero estuve ocupada y no contesté, además estaba molesta, no era la primera vez que pasaba y comenzaba a preocuparme, no había podido hablar con el de nada.
Entró a la habitación hablando por teléfono muy molesto, no se dió cuenta que ya habia despertado.
- ¿Qué? ¡¡Con un demonio!! ¡¿porqué no me dijiste eso ayer?!, no. . . ¿Y cómo crees que va a tomar esto, si apenas y hablam