20. No es un sueño.
- Feliz cumpleaños, señor Ferrer- susurró, volví a devorar sus labios, sin importarme que los demás nos vieran, nos separamos, y después la miré.
-¿Cómo es que. . .?
- ¿Estoy aqui?- completo mi pregunta- tu madre me pidió que viniera.
-¿Ella. . . te lo pidió?- dije sorprendido.
- Si, me dijo que ya no aguantaba más a un arrogante, impulsivo, dominante, y despiadado Gabriel, que sería mejor que viniera y te pusiera en tu lugar, dijo que te volviste insoportable, y que te molestabas a la menor