El fuerte sonido de mi despertador me hizo abrir los ojos de golpe, mi vuelo sale a las doce, si quiero llegar a tiempo debo darme prisa, Con toda la pereza que podría tener en un domingo por la mañana me levanto, no empaqué nada así que busco algunos cambios de ropa y mi pequeña valija, los dejo sobre la cama y entro al baño para tomar una ducha que haga que el sueño y pereza se vayan.
Es hora de irme, estoy tardando y no puedo perder el vuelo, agarro la valija, mi pasaporte, boleto y mi celul