No sé muy bien cuanto tiempo ha pasado, pero me despierto al sentir que el calor de mi alfa desaparece de mi lado, y es que, debido a la lluvia y al viento, la noche es muy fría.
–¿Cole? –lo llamo cuando veo que se ha sentado a la orilla de la cama y que ha comenzado a vestirse –¿Qué sucede? –pregunto preocupada
–Alerta de salvajes…– me dice girándose hacia mí –No te preocupes, es un pequeño grupo, iré a ayudar a Caleb y a Ryder y volveré enseguida –
Miente… Hay algo más, puedo notarlo al ver c