POV: Rotativo Día 411
Kai
Meridian no supo qué hacer.
Por tercera vez en su vida mi lobo dejó de procesar. La primera fue cuando Elara me besó en el almacén después del simulacro veintiuno. La segunda cuando escuché el latido en la ecografía. Y ahora la tercera, con mi hija en mis brazos y la pantalla de Meridian en blanco porque no existía fórmula para lo que sentía.
Elara me la pasó después de Finn y lo primero que pensé fue que era liviana. Absurdamente liviana. Algo que pesaba menos que la