POV: Elara
El Instituto no había cambiado.
Paredes blancas. Luces fluorescentes. Olor a antiséptico y miedo.
Me arrastraron por pasillos que reconocí. Pasamos la sala donde casi morí tres años atrás. La puerta estaba abierta. Vacía. Esperando.
—Hogar dulce hogar, ¿verdad, Elara? —La voz de Kove resonó desde altavoces ocultos.
No respondí.
Zane caminaba a mi lado. Manos esposadas como las mías. Pero su rostro estaba tranquilo. Como si estuviera dando un paseo casual en lugar de ser capturado.
—S