Parte 2...
Sé que mi madre sigue visitando su casa, pero nunca me dijo nada, ni siquiera un ay, de qué hablan. Aparentemente lo que pasó entre nosotros dos no afectó la amistad de nuestras madres. Menos mal para mí.
Nuestro fin de semana vino a la mente. Era diferente a todo lo que había tenido antes con otras mujeres. Nuestras conversaciones y risas, los planes que me contó, las cosas que le dije que nunca me había abierto a nadie.
Parecía que podía verme más allá de la apariencia y una cara b