Poco a poco se fue calmando, miró la hermosa vista del patio a través de la ventana y le dijo a Rubí:
—Nos fuimos al extranjero. Pensamos que podríamos comenzar una vida feliz allí. Suponíamos que la familia Maxwell terminaría cediendo con las tarjetas, pero nos quedamos sin dinero. Aun así, creíamos que podríamos trabajar y salir adelante. Ethan sabía dibujar, y yo podía cuidar de Dylan, acompañarlo mientras él pintaba. También pensé que podía hacer las tareas del hogar. Imaginé que no nos preo