Punto de vista de Iris.
Mis ojos estaban clavados en él. Sabía que lo había visto un par de veces, pero cada vez se sentía surrealista.
Se veía diferente de alguna manera, como un pene que no había tenido dentro de mí profundamente. Todavía intentaba procesarlo cuando Vince carraspeó.
—No te da ni vergüenza ahora mismo —me dijo mientras yo levantaba la mirada para encontrarme con su rostro—. ¿De verdad tienes que mirarlo tan fijamente?
—Lo siento, no era mi intención. Es solo que yo… —balbuceab