Mundo ficciónIniciar sesiónGiselle desayuna su chocolate caliente, unos huevos revueltos y fruta picada, tan tranquila que no pareciera cierto lo que ese día les espera. Max, a su lado, solo puede estar sorprendido por la actitud relajada de su mujer.
Los gemelos recibían aquel desayuno con bastante algarabía, por lo que ella acaricia su vientre para calmarlos un poco, Max se acerca un poco y coloca una mano también allí.
—Están muy inquietos, ¿te sie







