Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando Alessia al fin consigue abrir los ojos, el día ha avanzado bastante. Amaro está sentado a su lado, en la orilla de la cama, con una enorme sonrisa, el cabello tan despeinado como ella se lo dejó por aquellos encuentros llenos de pasión y una bandeja con mucha comida.
—¿Ya estás consciente de nuevo? —le dice ofreciéndole un vaso de jugo de naranja, que ella recibe de buena gana.
—No te hagas, Leone, que ere







