Mundo ficciónIniciar sesiónPara Alessia no era la mejor noticia, pero no podía negarse, de todas maneras era normal que la madre de Amaro quisiera ir a compartir con su hijo un almuerzo o lo que ella quisiera. Y eso la alegraba de cierta manera, porque al menos ese tonto de metro noventa y tres tenía un progenitor que le diera en la cabeza de vez en cuando.
Termina de peinarse, respira profundo varias veces y se pone de pie para salir con rumbo a la sala, pero Amaro la detiene con su figura apoyada







