“Oh corazón latente, que fue cautivado por el amor”
Me despierto por la luz del día que se infiltra por las cortinas, parpadeo varias veces antes de sentarme en la cama y buscar con la mirada a Honey, este está en el piso mordisqueando uno de sus juguetes de goma, no sé en qué momento se bajó o quien lo ayudo, pero al verme despierta la criatura peluda empieza a mover su colita y ladrar con desesperación.
—Buen día mi corazón de melocotón —lo tomo en brazos. Beso su cabecita con mimo el no deja