Como diría mi abuelita, nuestra vida es prestada. Unos viven al límite, otros viven el día a día y muchos viven por vivir.
Nunca he vivido en una burbuja, siempre he sido una realista cruel e hiriente. Me duele muchas veces ser así, pero he trabajado desde muy joven y ya vi demasiadas cosas, a tan corta edad. Nosotros, los seres humanos, trabajamos tanto, que se nos olvida cómo es vivir. Siempre pensamos que necesitamos dinero para salir o para comprar algo... Llegamos a pensar que siempre vamo