CAPITULO 91
Cuando Darién finalmente ingresó a su habitación de estadía, las luces de la habitación estaban completamente apagadas, pero igual la luz de la luna nocturna ingresaba ligeramente por las ventanas de cristal cuyas cortinas seguían abiertas.
El joven Rey se acercó hasta su esposa la cual vió que estaba sentada en la cama esperando por él, cuando Darién encendió las luces de las lámparas, vió que Imery llevaba una seductora bata de "dormir" las cuales sus sirvientas empacaron entre