Irene
Me estaba perdiendo en la imagen tan maravillosa de Tej con mi hijo, riendo como si no hubiera un mañana, haciendo que esas sonrisa se grabaran en mi mente como un tatuaje tan hermoso que no deseaba tuviera fin.
Jamás quise incluir a nadie en la vida de mi hijo, eso no lo deseé jamás porque siempre pensé que no era mi derecho obligarlo a convivir con alguien que apenas lo conocía.
Pero eso no ayudó en absoluto. No lo hice yo, ni siquiera me di cuenta cuando pasó, porque aún no asimilé qu