Thomas estaba cansado de no hacerse responsable de sus actos y seguir cometiendo error tras error. Esta vez haría las cosas bien, especialmente porque ahora tenía un motivo: Su amado ángel. Sea que ella lo perdonara o no, tenía que demostrarle que nada de lo que había ocurrido había sido intencional.
Luego de cortar todo lazo con sus padres, tomó un vuelo de vuelta a la Argentina tratando de pasar lo más desapercibido posible. Había ignorado las insistentes llamadas, no solo de su padre y su s