Un escalofrío me recorre por lo que me esta insinuando y claro que no es de placer. Suelto una risita divertida haciendo que sonrisa seductora se borre.
—No sé que clase de broma es esta, pero es de mal gusto, en serio. —mantengo la calma. Elevo una ceja esperando que se me quite de encima pero no lo hace. —Puede quitarse, por favor.
—¿Por qué? —masculla —¿Acaso tienes miedo de que pase algo?
—No, solo que odio el ajo, el culantro… y el aliento que sale de su boca apesta a ajo con culantro, es