UN TRATO CON EL CEO
Adhara después de recordarle ciertas cosas, miró fijamente a Salvatore, salió de ahí dejando lo con la palabra en la boca.
Agarró nuevamente la mano de Emir y subieron al auto.
Los guardaespaldas lo soltaron, salieron y también se fueron dejándolo con tantas preguntas sin respuestas.
Emir manejó en completo silencio, Adhara sentía su corazón latir tan fuerte, pero no se atrevía a mirarlo de frente. Emir la miró y rompió el silencio.
- ¿Piensas casarte con ese tal Emiliano? -