~Sienna~
Mi corazón late con fuerza, mi lengua tiene un sabor amargo y me siento vacía en mi propia piel. Es como si mi alma hubiera abandonado mi cuerpo, dejando atrás nada más que un caparazón hueco. Me quedo mirando el techo blanco sobre mí como si guardara algún secreto para curar este extraño y persistente dolor en mi pecho. Las suaves mantas de la cama me envuelven, calentando mi piel, pero mi interior se siente frío.
Me siento tan jodidamente hueca, como una marioneta sin voluntad. Dos h