Brock
—Luego te juré que te iba a casar bien, ¡Demonios, no quería que te casaras con nadie! ¡Sabía lo que iba a pasar! Ibas a ser infeliz, te iban a maltratar y yo ni me enteraría, pero tendría la convicción de que fuera así. Y yo era tuyo, demonios era tuyo y no sabía si me querías. Tú tenías esos vestidos hermosos bailando con esos señores… partida de imbéciles… y yo te veía de lejos. Un par de días bailaste conmigo… sabes que no bailo, pero por ti yo haría eso y más— digo esperando, soñando