Debo admitir que el cumplido de Austin me hizo sentir bien. Quiero decir, el hecho de que un chico apuesto te recuerde que eres hermosa es algo que le gustaría oír a cualquier chica.
—Tu te ves apuesto. — Comenté con sinceridad. Austin se acercó a mí y yo me erguí más de lo normal. Austin colocó sus manos sobre mis hombros y me mostró una sonrisa suave.
—¿Estás lista?
—Sí. — Escuché que la puerta se abrió. Gretel ya se encontraba con mi abrigo en mano y la puerta abierta.
—Será mejor que nos ap