Dentro de la piscina Rouss parecía una sirena, Fabián no recordaba ningún día de descanso, ya que se la pasaba en el trabajo, casi 24/7 no había vida personal, Rouss llegó para darle un vuelco a su vida, realmente estaba enamorado de ella o solo quería era cubrir sus necesidades de mujer y hombre, pero ya era muy tarde para acicalarse en esos pensamientos cuando pronto estaría un hijo en camino.
Rouss le llegó a la esquina de la piscina y empezó a chapotear agua «Vamos cariño ven está muy rica