Imanol sonríe y se siente satisfecho, aunque un tanto avergonzado por lo que la chica deduce sobre su sexualidad debido a su actitud en contra de las mujeres.
Él mintió, sí, mintió porque reconoce que no se puede enamorar y menos de una persona tan bella como Jandé.
—Ahora que ya sabes mi secreto, te pido que lo guardes en lo más profundo de tu corazón, será terrible si mamá se entera. ―Pidió Imanol.
La falsa pareja regresó al comedor y mostrándose muy contentos, le anunciaron a la anciana qu