Mundo ficciónIniciar sesiónAl oír aquellas palabras, todo el cuerpo de Alexander Murth se tensó, mientras las pulsaciones cardíacas comenzaban a acelerarse en el medio de su pecho.
La hermosa mujer frente a él acababa de decir las palabras que serían su salvación, la salvación de su imperio, del trabajo de sus sueños.
Sin embarg







