Capítulo 32. Enfado.
*Dianora*

No me sentía con fuerzas, al contrario, yo había perdido toda la energía con aquella discursión y me había quedado claro que no podría divorciarme ni alejarme de aquella lujosa villa ni de Matteo, él era peligroso y nunca me lo permitiría. Su parte mala era demasiado oscura y haría cualquier cosa por mantenerme junto a él, y había utilizado la intimidación y el miedo en el pasado para asustarme y debía admitir que me había sustado muchísimo de aquella amenaza que me había hecho de dana
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